La ocupación romana de la Península Ibérica en el siglo II a.C. trajo consigo importantes cambios en la población ibérica indígena, así como una nueva ordenación del territorio. En este sentido la antigua Basti pasó a ocupar un papel secundario respecto a otras ciudades de nueva creación como Acci (Guadix). No obstante se mantuvo un elevado nivel de poblamiento, fundamentalmente de carácter rural, centrado en la explotación agrícola de la comarca, de lo que es reflejo la centuríación o parcelación agraria detectada en el Campo del Jabalcón, y en una importante actividad minera en la Sierra de Baza, basada sobre todo en la extracción de oro y galena (plomo).
Vitrina 1: La cerámica romana: Terras sigillatas, decoración de barbotina, paredes finas, jarras. Elementos muebles domésticos: Lucernas, fíbulas, amuletos, etc.
Vitrina 2: Producciones del horno de material de construcción y cerámica común de “Cueva de Morenate”. Monedas ibero romanas. Cerámicas tardías.
Vitrina 3: Ánfora, molino de mano, elemento constructivo reutilizado.
Basas de columna procedentes de la ciudad ibero romana de Basti (Cerro Cepero).
Molederas de mano.
Dolium o gran contenedor cerámico destinado a almacenamiento de líquidos o grano.
Réplica a escala real: Enterramiento en fosa con cubierta de tegulae.